viernes, 11 de julio de 2008

Hacia los Fundamentos para el Despertar.

4. DE LA RAZA ESPIRITUAL.

Todos aquellos que están dispuestos al despertar han escuchado el llamado de su sangre, y buscan aquel centro espiritual que los convierta en dueños de sí mismos. TODOS ESTOS INDIVIDUOS FORMAN PARTE DE UNA RAZA ESPIRITUAL SIN EXCLUSIÓN POR CUESTIONES SOMÁTICAS EXTERNAS COMO EL COLOR DE PIEL. LO FROMAL ES IMPORTANTES EN EL CONTEXTO DE UNA MISTIKA, PERO LO ESCENCIAL, EL CARISMA SIEMPRE SOSTENDRA A LO FORMAL.

RAZA ESPIRITUAL ES AQUELLA QUE SE SOSTIENE DESDE LA SANGRE COMPARTIENDO EL VINCULO TRASCENDENTE DE LOS SÍMBOLOS SAGRADOS ANCESTRALES.

Una raza espiritual, repetimos, es sostenida desde la sangre, donde prevalecen los símbolos ancestrales que jalan al individuo hacia la comprensión de realidades metafísicas que pueden restaurar el sentido original de liberación, de plenitud, de honor resuelto.

UNA RAZA ESPIRITUAL ES AQUELLA QUE RECONOCE EL VALOR DEL INDIVIDUO Y ENALTECE A LOS MEJORES HOMBRES Y MUJERES.

Una raza espiritual es aquella que da forma a una mística capaz de propiciar la aparición de un líder, de un guía para la raza. Este Líder, si es espiritual y carismático propiciara finalmente, las condiciones para la mutación de la naturaleza humana imperfecta, degradada. Tendrá el poder de transmutar a una colectividad haciendo emerger del interior de cada hombre y mujer, sólo lo mejor, aquella fuerza espiritual latente, la GEMA VALIOSA, el GRAAL. Reclamará el mundo verdadero del ORIGEN como la PATRIA DEL ESPÍRITU y la manifestara aquí, en este mundo.

Una raza espiritual es aquella que someterá finalmente todo materialismo y transformara su mundo. Una raza de honor, de lealtad, de heroísmo, de gloria.

UNA RAZA SOSTENIDA POR LOS MAS FUERTES, POR LOS MAS NOBLES, POR LOS MAS VALIENTES, POR LOS MAS LEALES, POR LOS MAS HEROICOS, POR LOS MAS ESPIRITUALES. SI, UNA RAZA DEL ESPÍRITU QUE ACABARA CON EL DOLOR, LA OPRESIÓN, LA ESTRUCTURACIÓN Y EL HAMBRE.

Esta raza espiritual dominará el hambre que devora al hombre, el hambre de posesiones, de bienes materiales, devolviendo el ideal perdido en la noche de los tiempos, restaurando nuestro contacto con la verdadera divinidad, el Dios verdadero, el mundo perfecto al que tenemos derecho por nuestra herencia ancestral.



Una raza de Alegría que hará posible volver a tener esperanzas en el camino que ya tenemos recorrido en pos de la felicidad, y por que no, que vencerá definitivamente la decadencia, la enfermedad y la muerte.

Una raza de hombres y mujeres verdaderos que sienten el ESPÍRITU y lo expresan con la resonancia del verbo resignador que restaura esa verdad olvidada.

Una raza espiritual conformada por hombres que se levantaran del lodo de su propia decadencia y que mostraran a los demás el camino del despertar. Sí, esa es la raza de la que formaremos parte, aplastando la maldad del falso dios de la materia y la codicia con la luz increada del lucero de la mañana, nuestra PACHAMAMA. Nuestra Virgen Increada que sembró en nosotros los valores de la Vega.



Raza de hombres despiertos que con trinos y trombones, despertarán a su vez a toda nuestra América somnolienta y la inspirara hacia nuevos rumbos, hacia nuevos horizontes. HACIA LA GUERRA TOTAL CONTRA LAS POTENCIAS DE LA MATERIA.

En fin, que mas les puedo decir de la raza del Espíritu, que cada uno de ustedes despiertos escriba su propia apología.

miércoles, 9 de julio de 2008

Hacia los Fundamentos para el Despertar.

3. DEL ESTADO Y LA FAMILIA.

Este es uno de los puntos mas importantes de este manifiesto, pues consideramos que una comunidad que despierta al legado de su sangre ancestral reintegrara la idea de familia, abarcando en su visión espiritual el verdadero significado de la familia como núcleo de una sola y gran familia, una colectividad hermanada por un vinculo sanguíneo. Ya no habrán huérfanos porque el Líder será el padre y nuestra nación, es decir, todos nosotros, la madre de cada niño nacido en nuestro país.

Todos velaremos por el bienestar de todos. Una comunidad vinculada por la sangre, despierta, extirpará el dolor como mal social y sólo lo tolerará como mal necesario en este mundo imperfecto a fin de superarlo y trascenderlo con la Voluntad de la Vega.

Imaginemos por un momento esa grandiosa visión:

El lema que grita cada boca es: "Bolivia por encima de todo". Ya no vivimos en función de un individualismo movido por el deseo y la codicia, vivimos un individualismo que afirma la importancia de la sangre, un individualismo egoíco, heroico, que inspira el respeto y el honor hacia cada hombre y mujer, hacia todo hermano de sangre y suelo.

Todos y cada uno de nosotros podemos experimentar la gloria de servir a nuestra raza espiritual, nos sostenemos en una falange compacta en todos los estratos de la sociedad. Sólo hay una actitud resuelta en cada individuo, la decisión inquebrantable de salir de la depresión nacional consecuencia de siglos de engaños y mentiras.

No habrá bolivianos abandonados, perdidos en la luz del dìa y en la oscuridad de la noche, pues seremos una gran familia, y el calor de cada hogar se proyectará a todos en el marco de una gran mística. Y, desde la sangre, tendremos la certeza irrefutable de que, si bien estamos solos, no hay abandono pues existe toda una multitud de Kamaradas dispuesta a sostenernos. En los hogares, siempre proyectaremos esa mística hacia el mendigo, el drogadicto, el enfermo, el decaído, el boliviano o boliviana que por las circunstancias de la vida sufre en silencio esa miseria impuesta por el destino. Sabremos que el logro de su restauración será una realidad, que esa vinculación mística, carismática, conseguirá su recuperación, y que su aporte será de vital importancia para la grandeza de nuestra Madre.

¿Parece una utopía? ¿Y acaso este supermercado planetario no es una utopía? Las utopías, mentadas por millones hacen realidades.

Solo miren a su alrededor, todos creemos ciegamente en un mundo consumista, y podemos apreciar la estúpida realidad que hemos creado al imaginar un supermercado de proporciones planetarias.

CLARO QUE PODEMOS LOGRARLO Y SIN EL CONCURSO DE MILLONES, SOLO DE UNOS MILES DE DESPIERTOS. SIEMPRE EL INDIVIDUO SE HA IMPUESTO A LA MASA CIEGA Y MEDIOCRE. SOLO DEBEMOS APOYARNOS EN EL HOMBRE O MUJER DE SANGRE MAS PURA, EN SU CARISMA. ES UN DEBER PROMOVER ESTRATEGIAS PSICOSOCIALES PARA ENCONTRAR, O MEJOR DICHO, QUE NOS ENCUENTREN, LOS MAS PUROS, PARA DARLES LA COMANDANCIA, QUE NO ES OTRA COSA QUE INSTARLOS A QUE NOS INSPIREN.

Debemos encontrar y proclamar un Líder. Y este puede ser tanto un hombre como una mujer, por eso llamaremos a este Ser Maravilloso EL- ELLA.



UNA PATRIA UNIDA POR LA SANGRE DE LOS VALORES ANCESTRALES, UNA GRAN FAMILIA QUE DESPERTARÁ A LOS REMANENTES LATINOAMERICANOS DE LA SANGRE PURA Y LOS VEGANISTAS VOLVERAN A BAILAR Y SALTAR COMO DIABLOS DIGNOS Y ORGULLOSOS. ¡ASALTAREMOS EL CIELO!

martes, 8 de julio de 2008

Hacia los Fundamentos para el Despertar.

2. DE LA POLÍTICA.

Como quiera que el concepto de política ha sido empañado por la distorsión sinárquica que la interpreta como a una mera actitud de grupos humanos que barajan términos racionales para proponer estrategias sociales destinadas a encumbrarlos en el poder constituido, utilizáremos mejor el concepto de estrategia psicosocial.

Así, la política no es mas que la manifestación de una estrategia psicosocial que aglutina símbolos afines con una polis específica, para establecer metas, parámetros, fines, objetivos y modos de dirigir en un marco de LIDERAZGO CARISMÁTICO a una colectividad delimitada por un ESTADO NACIONAL.

Esta claro que debemos definir a continuación una política o estrategia psicosocial acorde con estos contenidos:

Como quiera que hay temas muy complejos que no podrán ser abarcados aquí, definiremos solo postulados generales de una estrategia psicosocial apropiada para una colectividad que esta despertando a su herencia de sangre: LA NUEVA CORRIENTE VEGANISTA.



1.PROPONEMOS UNA NUEVA FORMA DEMOCRÁTICA SOSTENIDA POR UN LÍDER, EL MEJOR HOMBRE O MUJER DE NUESTRA COLECTIVIDAD, Y QUE REPRESENTE CON SU SANGRE NUESTROS MAS CAROS VALORES Y SÍMBOLOS PATRIOS: AMASUA, AMAQUELLA, AMALLULLA. ES DECIR: ROJO, LA SANGRE (HONOR Y LEALTAD) AMARILLO: RIQUEZA ESPIRITUAL Y VERDE: DIGNIDAD CON HUMILDAD. ASÍ, ES UN DEBER DE TODA AGRUPACIÓN POLÍTICA ELEGIR UN REPRESENTANTE INPECABLE FÍSICA, MENTAL Y ESPIRITUALMENTE, PARA QUE EN ELECCIONES DEMOCRÁTICAS IMPONGA SU CARISMA ANTE LA COLECTIVIDAD. EL LIDER SÓLO SERA RECONOCIDO POR EL CARISMA QUE LO DIGNIFICARÁ ESPIRITUALMENTE PARA ASUMIR ESA GRAN RESPONSABILIDAD.

2.PROPONEMOS A LA FAMILIA COMO ESTRUCTURA SOCIAL. TODOS LOS BOLIVIANOS SOMOS UNA FAMILIA Y TODOS TENEMOS UN PADRE: EL O ELLA, NUESTRO LÍDER, Y UNA MADRE, TODOS NOSOTROS, LA COMUNIDAD DE SANGRE. COMO FAMILIA TODOS TENEMOS EL DEBER DE VELAR POR LA SALUD FÍSICA, MENTAL Y ESPIRITUAL DE CADA UNO DE LOS BOLIVIANOS. TODOS TENEMOS LA RESPONSABILIDAD DE VELAR POR LA FELICIDAD DEL OTRO.

3.PROPONEMOS LA ABOLICIÓN DEL RÉGIMEN PARLAMENTARIO CENTRALIZADO. CADA REGIÓN DEBERÁ ELEGIR A LOS MEJORES LEGISLADORES PARA CONFORMAR UN GOBIERNO DEPARTAMENTAL CON UN LIDER REGIONAL A LA CABEZA. EL GOBIERNO DEPARTAMENTAL SOLO DEPENDERÁ JERÁRQUICAMENTE DEL LÍDER NACIONAL, EL PADRE DE NUESTRA GRAN FAMILIA.

4.PROPONEMOS LA CREACIÓN DE UN SERVICIO DE TRABAJO QUE COMPLETARA AL PLAZO MAS BREVE LA INFRAESTRUCTURA MÍNIMA PARA UNA VIDA DIGNA CON CAMINOS, AGUA, LUZ, ALCANTARILLADO, SISTEMAS DE RIEGO Y VIVIENDA PARA LA FAMILIA: BOLIVIA.

5.PROPONEMOS LA CREACIÓN DE UNA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO DONDE TODO CONTENIDO JURÍDICO, POLÍTICO, SOCIAL GIRE EN TORNO A UN PRINCIPIO RECTOR DE TODO PRECEPTO SUPRALEGAL Y LEGAL: EL HONOR.

6.PROPONEMOS LA FUERZA POR LA ALEGRÍA COMO SOSTÉN DEL ESTADO Y LA SOCIEDAD, ASÍ COMO DE TODA FUNCIÓN COLECTIVA E INDIVIDUAL.

7.PROPONEMOS EL SERVICIO MILITAR Y DE TRABAJO OBLIGATORIO.

8.PROPONEMOS LA EDUCACIÓN INTEGRAL DEL INDIVIDUO. TODOS TIENEN EL DEBER Y EL DERECHO DE FORMARSE FÍSICA, MENTAL Y ESPIRITUALMENTE.

9.PROPONEMOS LA INDUSTRIALIZACIÓN Y LA INDEPENDENCIA ECONÓMICA EN TODOS LOS ÁMBITOS COMO META DE NUESTRA POLÍTICA ECONÓMICA.

10.PROPONEMOS EL SOSTENIMIENTO DE UNA MÍSTICA NACIONAL EN LA CUAL EL CULTO Y LA NACIONALIDAD ESTEN CLARAMENTE DIFERENCIADOS. RESPETAMOS LA LIBERTAD DE CULTO. EL CULTO DEBE RESPETAR LA MISTICA DE NUESTRO NACIONALISMO. ES NECESARIO SER INDIVIDUALES Y ORIGINALES, ASÍ QUE LOS CULTOS SE ADECUARAN A LA MÍSTICA NACIONAL SOSTENIDA POR EL LÍDER.

11.PROPONEMOS LA PENA DE MUERTE PARA QUIENES SE HAN ENRIQUECIDO ILÍCITAMENTE ROBANDO DE LAS ARCAS DEL ESTADO. LOS CRÍMENES CONTRA EL ESTADO NACIONAL SERÁN IMPRESCRIPTIBLES.

12.PROPONEMOS LA CREACIÓN DE UNA ÉLITE COMO MEDIO DE PRESERVAR LA SANGRE PURA, ES DECIR, LOS MEJORES HOMBRES Y MUJERES DE LA COLECTIVIDAD BOLIVIANA. ELLOS, HOMBRES DE HONOR, INCORRUPTIBLES Y LEALES SERÁN EL PILAR NO SOLO DE LA NUEVA POLICÍA REGIONAL, SINO DE LAS FFAA DE LA NACIÓN Y LA FALANGE NACIONALISTA DE LOS TRABAJADORES PARA LA RESTAURACIÓN NACIONAL BAJO EL MARCO DE UNA DOCTRINA INSPIRADA POR EL VEGANISMO.

13.PROPONEMOS LA PROHIBICIÓN EN BOLIVIA DE TODA LOGIA MASÓNICA, Y CULTO QUE ATENTE CONTRA LA NACIONALIDAD Y EL ORIGEN DE LA SANGRE ANCESTRAL DE LA NACIÓN. QUEDA PROHIBIDA TODA CORRIENTE INTERNACIONALISTA Y GLOBALIZANTE. LOS QUE NO ESTÉN DE ACUERDO, NO SON NACIONALISTAS Y POR ENDE, BOLIVIANOS, ASÍ QUE TIENEN LA LIBERTAD DE IRSE DONDE MEJOR LES PLAZCA, ES MAS, LOS AYUDAREMOS.

14.PROPONEMOS LA RESTAURACIÓN DE LA SOCIEDAD POSCRITA DE PENITENCIERIAS Y CENTROS DE RECLUSIÓN EN BASE A LOS FUNDAMENTOS ESPIRITUALES SOSTENIDOS POR LA MISTICA NACIONAL DEL NACIENTE VEGANISMO.

15.PROPONEMOS LA CREACIÓN DE UN MINISTERIO PARA LA PRESERVACIÓN, EL ESTUDIO Y LA RECUPERACIÓN DE NUESTRO LEGADO ANCESTRAL.

16.PROPONEMOS EL CULTIVO DE LAS ARTES EN TODAS SUS FORMAS DE EXPRESIÓN. LAS ARTES SERAN OBJETO DE UN DEPARTAMENTO ESPCIALIZADO DEL MINISTERIO DE CULTRURA Y SERAN CONSIDERADAS COMO VITALES PARA LA FORMACIÓN INTEGRAL DEL INDIVIDUO.

17.PROPONEMOS UN NUEVO CAMPESINADO COMO ESTRUCTURA VITAL PARA EL DESARROLLO DE LA NACIÓN. LA URBE DEBE SER POCO A POCO REDUCIDA SOLO A FUNCIONES DE CAPITALIA DE REGIÓN COMO CENTRO CULTURAL Y POLO ADMINISTRATIVO.

18.PROPONEMOS LA REACTIVACIÓN Y FORTALECIMIENTO DE LA PEQUEÑA Y MEDIANA INDUSTRIA DIVERSIFICADA Y DESCENTRALIZADA. ASI TAMBIEN LA IMPLEMENTACIÓN DE UNA NUEVA AGRICULTURA Y GANADERÍA ECOLÓGICAS.

19.PROPONEMOS EL DESARROLLO DEL DEPORTE Y LA INFRAESTRUCTURA DEPORTIVA COMO RESORTES PARA EL DESARROLLO INTEGRAL DE LA SOCIEDAD.

20.PROPONEMOS UN SOLO LEMA PATRIO: BOLIVIA POR ENCIMA DE TODO A TRAVES DE UN INDIVIDUALISMO SOSTENIDO POR LA VEGA: VIRTUD, VIRILIDAD, VALOR, VOLUNTAD Y VENERABILIDAD.

domingo, 6 de julio de 2008

Hacia los Fundamentos Para el Despertar.

Tercera Parte:
De la Patria.

1. DEL TRABAJO.

El trabajo es la principal fuente de riqueza de una nación. Debemos dejar a un lado la idea del pordiosero sentado en un trono de oro. No podemos pensar en vivir únicamente de las riquezas naturales, como hasta ahora, que muchos bolivianos, supuestamente la “mayoría” pretenden vivir del gas. ¿Qué veneno les han inoculado? Enriquecerse del trabajo de otras personas. Los recursos naturales deben industrializarse, y eso significa trabajo.

Es una desgracia tener que depender, hasta el día de hoy, de la donación que nos hacen algunas naciones. Ni siquiera podemos abastecer nuestro mercado interno de alimentos.

Que hacemos con tal cantidad de abogados, médicos, ingenieros, comunicadores, administradores de empresas, etc. Nosotros preguntamos: ¿Y el trabajo manual?

El trabajo manual debe volver a valorarse, inclusive, a la par de cualquier otra profesión intelectual.

Si algo le hace falta a este país es trabajo. Debemos abrir más caminos, industrializarnos medianamente a través de la microempresa y la pequeña industria. Hay que acceder a la metacognición para desarrollar la creatividad, la originalidad.

Una comunidad despierta a la memoria de la sangre buscara incansablemente la dignidad, y solo el trabajo enatece en este mundo.

El dinero en papel y metálico no debe ser sustentado con reservas de oro invisible o capital extranjero en un banco extranjero. El dinero debe sustentarse con el valor trabajo. Ese papel, ese metálico se valorizará con el trabajo.

La inflación deberá controlarse mediante un exhaustivo control fronterizo. Debemos proteger a nuestra nación protegiendo su economía. Si el trabajo artesanal es la principal fuente de ingresos de una nación, deberá controlarse el contrabando de productos y bienes que pueden ser manufacturados en el propia nación. Si la agricultura es otra gran fuente de empleo, no deberán importarse productos alimenticios con valor agregado. La industria es la base de una economía, mejor si es pequeña y mediana, asi dejamos aun lado la producción masiva que abarata costos pero en desmedro de la cualidad.

La Maquinaria y los productos tecnológicos que no podemos producir, deben ser importados con bajos aranceles. El Estado puede establecer un impuesto indirecto al comercio de tales productos.

Solo existirá una sana economía si hay trabajo y solo habrá trabajo si el Estado promueve el desarrollo y la implementación de un Servicio de Trabajo.

El Servicio de Trabajo reclutará en sus filas gente de todos los estratos sociales que quieran trabajar por su nación y acogerá al ejercito de desocupados que llenan las calles de las urbes en horas laborables. Contarán con todo el apoyo técnico y logístico para completar integralmente el circuito de caminos interdepartamentales y vecinales, agua potable y alcantarillado hasta en el pueblo o región mas remoto de Bolivia. Dotar de capacidad de albergue y vivienda para todos los ciudadanos bolivianos que acrediten esta condición por sus responsabilidades y aportes sociales para con la colectividad nacional seria una de las prioridades de este Servicio.

La reforma agraria debe redireccionarse a la posesión de tierras hacia y para las colectividades agrarias de trabajadores. Los individuos podrán tener tierras si las trabajan y cumplen una función social: crear empleos. La Tierra es del Estado y el Estado la concede y la garantiza a quien la trabaja. Las tierras productivas nunca mas serán objeto de posesión o división. La tierra de trabajo no se enajena, no se divide y es deber del estado considerarla PATRIMONIO NACIONAL.

La propiedad privada debe respetarse. Esta no puede ser objeto de “comunización”.

Una colectividad despierta tenderá hacia la desurbanización. Desarrollará un programa para ir desmantelando los suburbios urbanos, pues necesitaremos gente en el campo. El campo contará con todos los recursos necesarios para promover la migración ciudad-campo.

EL ESTADO DEBE PROMOVER ACCIONES TENDIENTES A CREAR UN AMBIENTE DE ALEGRÍA SOCIAL. TRABAJO CON ALEGRÍA PARA DEJAR DE SER DEPENDIENTES.

El trabajo será bien remunerado. Ya no habrá que depender de divisas y capitales extranjeros para dar valor a nuestra moneda. El trabajo, y entiéndase claramente esto, ya es un valor por sí mismo.

El Estado establecerá el trueque como forma alternativa para independizarse de las divisas y los intermediarios en el ejercicio del comercio exterior. Se establecerán aranceles de intercambio comercial validos dentro de nuestras fronteras y fuera de ellas mediante acuerdos de libre intercambio con otras naciones.

El intermediación comercial y financiera debe ser eficientemente regulada. Se dará preferencia al comercio directo. Solo se tiene derecho a vender o intercambiar proscribiendo el uso de la usura y los intereses compuestos.

La importación será regulada, pero se otorgaran facilidades para importar productos que no son producidos en nuestro país a condición de una justa valoración de la ganancia de un intermediario honesto.

El trabajo es un deber para todo ciudadano boliviano en sus plenas facultades. Se debe crear un ejército de trabajadores. El trabajo debe arrojar como resultado que el individuo logre la plenitud económica.

Una comunidad despierta a la herencia de sangre, utilizará el trabajo como resorte de su estrategia psicosocial hacia la restauración.

UNA COMUNIDAD DESPIERTA A LA HERENCIA DE SANGRE DEBE INOCULCAR EN LA SANGRE DE LAS NUEVAS GENERACIONES EL VALOR TRABAJO. LAS RIQUEZAS NATURALES DEBEN SER TENIDAS COMO LO QUE SON REALMENTE, UNA MERA VENTAJA ACCIDENTAL, QUE PODRÁ SER UTILIZADA, PERO QUE JAMÁS SERÁ TENIDA COMO FUNDAMENTO DE UNA ECONOMÍA SANA.

jueves, 3 de julio de 2008

La Terrible Grandeza de la Guerra.

Los antiguos griegos otorgaban el titulo de "ARIETE" al ciudadano que había alcanzado por mérito propio la excelencia integral de su persona en obra y palabra. Sin duda, Salvador Borrego E. será por siempre uno de los grandes de los ultimos tiempos... ARIETE de la nación mexicana, símbolo de la lealtad y el honor del hombre latinoamericano comprometido con la raza del espíritu.

Aqui va un extracto de su monumental obra: "Derrota Mundial"...



LA TERRIBLE GRANDEZA DE LA GUERRA

Días después del llamado de paz que Hitler hizo el 6 de octubre de 1939, quedó patente que Inglaterra y Francia no querían ninguna fórmula de arreglo. Churchill dice que el Gabinete inglés tenía "la resolución inquebrantable de darle muerte (a Hitler) o perecer en la demanda". Francia seguía sus pasos. Y Roosevelt, por su parte, vivía esos días bajo el temor de "que se llegase a una paz negociada", y a fin de evitarla inició su personal correspondencia con Churchill.

Todavía con la esperanza de encontrar posteriormente una transacción, Hitler inició los preparativos para librar la guerra que no quería con Occidente y la guerra que sí quería, contra el Oriente.

Ya en la encrucijada, ante el mortal peligro de los dos frentes, Alemania afrontó la guerra con serenidad y con entereza.

Como observó Schubart, ningún pueblo ha hablado tanto de la vivencia de la camaradería propia de la guerra como el alemán: "Solamente la guerra, con sus sombras de muerte, tiene el poder de romper la coraza del alma con que se cubre el alemán en el plano individual. La mónada sobrecargada de responsabilidad personal, que es el alemán, respira cuando la atomizadora vida burguesa desemboca en el estado unitivo de la guerra... Cuanto más herméticamente nos encerramos en la propia personalidad, tanto más violento es a veces el afán de librarnos de la cárcel de la persona. Aquí tenemos la fuente del entusiasmo alemán por la guerra, fuente que emana de las capas más profundas del alma". (Nosotros agregamos que esa resolución dimana del Espíritu Increado)



Mucho se ha hablado en contra de la guerra. Pero evidentemente no todo es negativo en ella. Es en la lucha donde se remueven las más profundas vetas de la personalidad de los pueblos; es en la lucha donde frecuentemente aflora lo peor de sus defectos pero también lo mejor de sus valores; es en el momento supremo del "ser o no ser" cuando se ve lo que en realidad contiene un pueblo y lo que guarda celosamente como fase no de todos los días.

Por muchos motivos es lamentable que el deseo de guerra sea tan antiguo como el deseo de paz, pero esto es un hecho. A veces la paz es cesación de lucha, aunque no paz verdadera. No siempre la paz es esencialmente perfecta, y de ahí que se haya dicho que todo lo que vive, lucha.

En muchas ocasiones la guerra ha sido una amplificación gigantesca de un conflicto o de un espíritu de lucha; a veces encierra significados profundos e invisibles que arrastran a grandes masas de hombres, pese a lo terrible que es la guerra. Todos los horrores y el dolor que ésta encierra no han sido suficientes para hacer nacer el espíritu de una auténtica paz, que sería la verdadera, la lograda por dentro del espíritu, no en convenios o tratados siempre expuestos al fraude o a la traición. (Extremadamente Brillante y lúcida reflexión)



Paradójicamente, pese a sus cenizas de destrucción, el dolor de la guerra también ha creado algo, quizá porque corresponde a una etapa inevitable de la imperfección humana, que no ha sabido obtener por medios pacíficos todo lo que la vida ofrece. No fueron sólo los reposados y sabios senadores los que forjaron el Imperio Romano, sino también la espada de César y el empuje de sus legiones; no fueron sólo los sabios de Grecia los que hicieron de Grecia el corazón de una época y de una civilización, sino el arrojo de sus guerreros.

Ojalá no hubiera sido necesario que las cosas ocurrieran así, pero así fueron, tal vez por alguna razón trascendente que en el futuro pueda llegar a ser superada. Mientras esto ocurre, se ha visto que los pueblos crecen y se hacen grandes y maduros al golpe de sus luchas a través de la historia. En la naturaleza todo es lucha, y el hombre no ha podido sustraerse a este fenómeno. Su milenario anhelo de paz ha naufragado en la injusticia y en la paz falsa, que jamás puede ser definitiva porque carece de la esencia capaz de darle perdurabilidad.

Y así hemos visto de tiempo en tiempo que esa paz aparente se rompe en un instante y reaparece la guerra, con una nueva ilusión de alcanzar la paz verdadera.

Es innegable que en la guerra muchos espíritus creen encontrar la fórmula suprema de enmendar injusticias, quizá porque en la lucha de vida o muerte sólo queda en pie la profunda y auténtica voluntad del sacrificio para morir por lo que se proclama. Este rasgo confiere a la guerra un aspecto grandioso, porque en ella muchos hombres se entregan a la lucha sacrificándose por las generaciones que aún están por llegar.

Ese rasgo ha sido el relámpago de la espada que ha escrito en el firmamento de los siglos la historia del dolor de muchos pueblos en su camino —hasta ahora infructuoso—por alcanzar la paz verdadera, basada en la justicia.

Y ese rasgo se enfatizó antes de la segunda guerra mundial, a veces equivocadamente o en forma exagerada, por boca de diversos escritores y filósofos.

El Conde de Keyserling precisa en "La Vida Intima": "Desde el punto de vista de la vida terrestre, el derrotista no vale nunca nada —y la vida de los pueblos es sólo terrestre—. Quien no admite el principio de la conquista y de la supresión del derecho vigente, rehúsa ipso facto admitir el progreso; de lo que se deduce desgraciadamente, que es para siempre imposible abolir la guerra, pues siempre habrá momentos en que sólo el empleo de la fuerza permitirá romper los estatismos caducos o contrarios al instinto vital de una nación dada".



No es por casualidad, ni por caprichos del azar, por lo que tantos hombres han percibido esa dolorosa grandeza de la guerra. "Debéis amar la paz como un medio de guerras nuevas, y la paz corta, mejor que la larga. Que vuestro trabajo sea una lucha, ¡que vuestra paz sea una victoria!... No vuestra piedad, vuestra bravura es la que salvó hasta el presente a los náufragos", dice Nietzsche en Así Hablaba Zaratustra.

Y añade en El Crepúsculo de los ídolos: "Los pueblos que han tenido algún valor no lo han ganado con instituciones liberales; el gran peligro los hizo dignos de respeto".

El Dr. Gustavo Le Bon, en "La Civilización de los Árabes", reconoce la grandeza de las fuerzas que en el choque de las guerras van fraguando la silueta de los pueblos:

"Se ha de ser cazador o caza, vencedor o vencido. La humanidad ha entrado en una edad de hierro en la cual todo lo débil ha de perecer fatalmente. Los principios de derecho teórico, expuestos en los libros, no han servido jamás de guía a los pueblos; y la historia nos enseña que los únicos principios que han obtenido el respeto son aquellos que se hacen prevalecer con las armas en las manos".

Contestando un folleto pacifista del Instituto de Derecho Internacional Von Moltke dijo: "La paz perpetua es un sueño, y ni siquiera un sueño hermoso. La guerra forma parte del orden universal creado por Dios y en ella se desarrollan las más nobles virtudes del hombre: el valor, el espíritu de sacrificio, la lealtad y la ofrenda de la propia vida. Sin la guerra el mundo se hundiría en el fango del materialismo".

Juan Fichte, en Discursos a la Nación Alemana, habló del poder aglutinante de la guerra: "Se llega a la unidad perfecta cuando cada miembro mira como suyo propio el destino de los demás. Cada cual sabrá que se debe enteramente al todo y que con él será feliz y sufrirá. . . Sólo reposan los que no se sienten bastante fuertes para luchar".



Oswaldo Spengler, en Años Decisivos: "Muy pocos soportan una larga guerra sin que su alma se corrompa; nadie una larga paz... La lucha es el hecho primordial de la vida, es la vida misma, y ni siquiera el más lamentable pacifista consigue destruir, desterrar de su alma el placer que despierta. Por lo menos teóricamente quisieran combatir y aniquilar a los adversarios del pacifismo".

Y Spengier mismo añade, en Decadencia de Occidente: "La guerra es la creadora de todas las cosas grandes. Todo lo importante y significativo en el torrente de la vida nació de la victoria y de la derrota. . . Los derechos del hombre, la libertad y la igualdad son literatura, pura abstracción y no hechos. El pensamiento puro, orientado hacia sí mismo, ha sido siempre enemigo de la vida, y por tanto, hostil a la historia, antiguerrero, sin raza. Antes muerto que esclavo, dice un viejo proverbio aldeano de Frisia. Lo contrario justamente es el lema de toda civilización postrera. . . La vida es dura, si ha de ser grande. Sólo admite elección entre victoria y derrota, no entre paz y guerra. Toda victoria hace víctimas. Sólo es literatura la que, lamentándose, acompaña los acontecimientos. . . La guerra es la política primordial de todo viviente, hasta el grado de que en el fondo lucha y vida son una misma cosa y el ser se extingue cuando se extingue la voluntad de la lucha.

"La raza es algo cósmico, una dirección, la sensación de unos signos concordantes, la marcha por la historia con igual curso y los mismos pasos. Y de una idéntica pulsación nace el amor real. .. Contemplad una bandada de pájaros volando en el éter; ved cómo asciende siempre en la misma forma, cómo torna, cómo planea y baja, cómo va a perderse en la lejanía; y sentiréis la exactitud vegetativa, el tono objetivo, el carácter colectivo de ese movimiento complejo, que no necesita el puente de la intelección para unir el yo con el tú. . . Así se forja la unidad profunda de un regimiento cuando se precipita como una tromba contra el fuego enemigo; así la muchedumbre ante un caso que la conmueve, se convierte de súbito en un solo cuerpo que bruscamente, ciegamente, misteriosamente, piensa y obra. Quedan anulados aquí los límites del microcosmos... Un sino se cierne sobre todas las cabezas". (Realmente fascinante)

Y así el pueblo alemán en armas, ante la imposibilidad de eludir la guerra en Occidente y ante su necesidad ideológica de hacer la guerra al Oriente bolchevique, cruzó el umbral de la paz y se internó en la siniestra grandeza de la guerra. Con sereno entusiasmo su juventud lo sacrificó todo y se precipitó desde las frías tierras de Noruega hasta los candentes desiertos de África, y desde las floridas campiñas de Francia hasta las polvosas estepas de Rusia.